Las misioneras identes en Filipinas celebramos el 14 aniversario del tránsito de nuestro amado padre Fundador al cielo el domingo 9 de diciembre de 2018, con una misa que estuvo presidida por el P. Tomy Mundankunnel, sacerdote claretiano, nativo de Kannur y amigo nuestro.
El P. Tomy enfatizó en su homilía las experiencias místicas vividas por nuestro Padre Fundador desde muy temprana edad y que la forma de expresarlo en sus poemas es única porque hablan de su constante comunión con nuestro Padre Celestial.
Destacó que para Fernando Rielo el significado de sufrimiento tenía una dimensión distinta a la que normalmente se entiende hoy, desde un sentido negativo. Para el Fundador de los misioneros identes estar físicamente lejos de nuestro Padre Celestial era su mayor sufrimiento desde su niñez. Su sufrimiento estaba unido al sufrimiento de Cristo. Dijo que el sufrimiento tiene un valor redentor y por ello es muy importante vivirlo de esa forma en nuestra vida, en la vida familiar. El sufrimiento de Cristo, su sacrificio nos da vida. Y es así como lo entendió Fernando Rielo y por eso pudo llegar a los demás. Así como él, debemos ser corredentores unos de otros, haciendo y dando todo lo que es posible por nuestra parte para hacer que los demás estén alegres y felices, en otras palabras, dar la vida por ellos.
Señaló también que nuestra experiencia de Dios debe manifestarse de forma activa: llegar a los demás y compartir con ellos, partiendo de que todos somos hijos de nuestro Padre Celestial, unidos a Él a través de Cristo, su Unigénito Hijo.
Concluyó su homilía subrayando que el trabajo que realizan los misioneros identes es un compromiso de amor y que “no es posible ayudar a los demás sin ser movido por un constante amor y una comunión con Dios”. Además, se unió a la súplica de todos sus hijos para que la Iglesia reconozca la riqueza de la vida mística de Fernando Rielo y del carisma idente así como la iniciación del proceso de su canonización.
A continuación, se proyectó el video “Sed Santos”, culminando con un almuerzo en un ambiente muy familiar. Nos acompañaron en esta importante celebración varios miembros de la Familia Idente, jóvenes del Parlamento Universal de la Juventud, Voluntariado Idente y amigos de nuestra Institución.
Finalizamos este nuevo aniversario con inmensa gratitud a nuestro Padre Celeste por la vida de nuestro amado Padre Fundador y con la súplica de que nuestra oración y nuestra vida sean como él nos enseñó: “Sabed que toda la oración de este mundo se resume en una sola palabra: Padre, te escucho”.

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