Evangelio del 26 de Abril

 

Yo soy la puerta.

 

Evangelio según San Juan 10,1-10

Jesús dijo a los fariseos: “Les aseguro que el que no entra por la puerta en el corral de las ovejas, sino por otro lado, es un ladrón y un asaltante. El que entra por la puerta es el pastor de las ovejas. El guardián le abre y las ovejas escuchan su voz. El llama a cada una por su nombre y las hace salir. Cuando las ha sacado a todas, va delante de ellas y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz. Nunca seguirán a un extraño, sino que huirán de él, porque no conocen su voz”. Jesús les hizo esta comparación, pero ellos no comprendieron lo que les quería decir. Entonces Jesús prosiguió: “Les aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos aquellos que han venido antes de mí son ladrones y asaltantes, pero las ovejas no los han escuchado. Yo soy la puerta. El que entra por mí se salvará; podrá entrar y salir, y encontrará su alimento. El ladrón no viene sino para robar, matar y destruir. Pero yo he venido para que las ovejas tengan Vida, y la tengan en abundancia.”


SOS Evangelio: claves de lectura

Cristo dice algo muy claro: Yo soy la puerta. Quien pretenda acercarse a Dios y no pase por mí, se equivoca. Quien busque, o diga buscar, a Dios y no pase por mí, se equivoca. Quien pretenda que Dios se manifieste en su vida y no esté dispuesto a seguir al pie de la letra lo que digo, no encontrará a Dios. Dios no aparecerá por él, porque yo soy la puerta.
Para leer más: BERNARDO DE ANGELIS, SAPORE E SAPIENZA, Lombar Key, 2007
[Acerca del texto publicado en este espacio, quedamos a disposición para su eliminación inmediata, si su presencia no fuese apreciada por quien tiene los derechos].

 

Deja un comentario