Nuestro presidente rodeado de niños en su visita la comunidad de Ibarra-Ecuador

By 13 febrero, 2020febrero 17th, 2020Ecuador

Con inmensa alegría, del 3 al 5 de febrero recibimos en nuestra comunidad de Ibarra, la visita del presidente de las misioneras y misioneros Identes, P. Jesús Fernández Hernández, después de la firma de la renovación del convenio con la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE) en Quito. En las palabras de bienvenida nos dijo cuánto el tiempo de Dios es precioso y que tenemos que estar en actitud de salida para hacer su voluntad en cada momento.

Al día siguiente visitó el Centro de Convenciones “Fernando Rielo” de la PUCE de Santo Domingo, saludó a los jóvenes y celebró la misa a las 18:00 h a la que asistieron 250 personas: familia idente, monaguillos, juventud idente y equipos de trabajo de las misioneras y misioneros identes, tanto de la universidad como del colegio.  En la Eucaristía nuestro presidente nos exhortó a pedir con fe todo lo que necesitemos, sin miedo, con decisión, y a vivir en cada momento, con el deseo de conocer y habitar en el corazón del Padre Celestial. Fue muy hermosa y profunda su homilía.  Luego compartimos un café con 120 personas mientras los monaguillos le cantaron el “himno de los monaguillos” y una niña del colegio le dedicó una poesía aproximadamente de 10 minutos sobre la Eucaristía.  Al final nuestro Primado, de forma particular y a petición de los padres, impartió la bendición a las familias que estuvieron presentes, fue un momento muy emotivo pues tanto los padres como los niños, recibieron la bendición con mucha fe.

El poder compartir con la familia idente, con padres de las misioneras de Ibarra, con personas que trabajan en el colegio y en la universidad, ha sido una bendición para todos. Varias personas comentaban que jamás habían estado en un Eucaristía tan especial y que la homilía les había llegado al corazón.

Al día siguiente visitó a los niños de la Unidad Educativa Católica la Victoria, que está ubicada en un edificio que se está construyendo, los niños le saludaron con inocencia y le dedicaron la canción “alma misionera”. Fue una preciosa visita: todos estaban felices.  Al final nos dijo que tenemos que sembrar más árboles, pues los niños se deben proteger del sol, ya que este estaba muy fuerte en ese momento. Seguidamente, salió hacia el aeropuerto rumbo a Loja.

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