
Versión en español abajo.
The lives offered by Iris Garcia and Marites “Tess” Alipante renew the question of vocation and closeness to Christ.
In a celebration marked by gratitude and spirituality, the Idente Family in the Philippines gathered to remember the birth of our Founder, Fernando Rielo, and to renew, through lived experience, the meaning of Christian vocation. At the heart of the gathering were two simple yet profound gestures: the entrance of Iris Garcia into Common Life and the acceptance of Marites “Tess” Alipante as an external Idente Missionary.
These two “yeses” were not presented as goals already achieved, but as responses still unfolding, born of a living relationship with Christ. In them, an essential teaching of Fernando Rielo became visible: holiness does not consist in withdrawing from the world, but in living within it from God, allowing Him to transform every gesture.

For Tess Alipante, this step carried a particularly deep meaning:
“The Day of Holiness was more than a celebration. It was an encounter with the love and grace of our Heavenly Father. My entrance as an external missionary sealed for me a true call to holiness.”

The “yes” of Iris Garcia also resonated within her family. Her mother, Marichu Garcia, shared how this moment was experienced as a sign of God’s faithfulness through time:
“Seeing my daughter say ‘yes’ to our Heavenly Father filled my heart to overflowing. I can only offer back to God the fruits He Himself has given us.”
The day concluded with an Atheneum, a space of encounter where song, dance, poetry, and other artistic expressions were offered in thanksgiving. More than a display of talents, it was a simple and joyful way of offering back to God what had been lived, recognizing His presence and grace within the community.
In the live offering of Iris and Tess, the memory of Fernando Rielo becomes present and fruitful. And perhaps, in contemplating them, a quiet yet decisive question arises:
In what way is Christ calling me today to follow Him more closely?
La vida entregada de Iris Garcia y Marites “Tess” Alipante renueva la pregunta por la vocación y la cercanía con Cristo.
En una celebración vivida con recogimiento y gratitud, la Familia Idente en Filipinas se reunió para recordar el nacimiento de nuestro fundador, Fernando Rielo, y para renovar, desde la experiencia concreta, el sentido de la vocación cristiana. El centro del encuentro estuvo en dos gestos sencillos y profundos: la entrada en Vida Común de Iris Garcia y la incorporación de Marites “Tess” Alipante como misionera idente externa.
Ambos “sí” no se presentaron como metas alcanzadas, sino como respuestas en camino, nacidas de una relación viva con Cristo. En ellos se hizo visible una enseñanza esencial de Fernando Rielo: la santidad no consiste en apartarse del mundo, sino en vivirlo desde Dios, dejando que Él transforme cada gesto.
Para Tess Alipante, este paso tuvo un significado especialmente profundo:
«El Día de la Santidad fue más que una celebración. Fue un encuentro con el amor y la gracia de nuestro Padre celestial. Mi entrada como misionera externa selló para mí un verdadero llamado a la santidad».
El “sí” de Iris Garcia resonó también en la historia de su familia. Su madre, Marichu Garcia, compartió cómo este momento fue leído como un signo de la fidelidad de Dios a lo largo del tiempo:
«Ver a mi hija decir “sí” a nuestro Padre celestial me desbordó el corazón. Solo puedo devolverle a Dios los frutos que Él mismo nos regaló».
La jornada concluyó con un Ateneo, espacio de encuentro donde el canto, la danza, la poesía y otras expresiones artísticas se ofrecieron como acción de gracias. Más que una presentación de talentos, fue una forma sencilla y gozosa de entregar a Dios lo vivido, reconociendo su presencia y su gracia en la comunidad.
En los “sí” de Iris y Tess, la memoria de Fernando Rielo se vuelve presente y fecunda. Y quizás, al contemplarlos, surge una pregunta silenciosa pero decisiva: ¿de qué manera me está llamando Cristo hoy a seguirlo más de cerca?














