
Hay proyectos que comienzan mucho antes de hacerse visibles. Nacen de una ilusión compartida, maduran en el trabajo silencioso y alcanzan su verdadero sentido cuando se convierten en un espacio de encuentro entre las personas. Así ha sucedido con la Coral Fernando Rielo, presentada públicamente el pasado 28 de junio en la iglesia del Monasterio de San Antonio y San Julián de La Cabrera, durante la celebración del 67.º aniversario de fundación de las misioneras y misioneros Identes.
La iniciativa comenzó a gestarse unos meses antes, en febrero de 2026, impulsada por las misioneras y misioneros identes de Madrid y la Fundación Fernando Rielo. Lo que entonces era un anhelo compartido cobró vida ante más de un centenar de asistentes que, tras la celebración de la Eucaristía, presenciaron el estreno de esta nueva propuesta artística y apostólica.
Bajo la dirección de César García-Rincón de Castro, la coral interpretó seis poemas del libro Los hijos del encuentro, de Fernando Rielo, musicalizados especialmente para esta formación por el propio director: Los hijos del encuentro, He oído del cielo, Crucificado, Eres María, Tú eres del viento y No quiero sea despertado el niño.
La agrupación reunió a veinticuatro voces, con la colaboración especial de José Robledano Cabrera. La composición musical, los arreglos vocales y el acompañamiento de guitarra estuvieron también a cargo de César García-Rincón de Castro, quien dio unidad artística a una propuesta concebida para hacer dialogar la poesía y la música.
Sin embargo, el nacimiento de la coral trasciende el ámbito estrictamente artístico. Su creación ha abierto un espacio de amistad, crecimiento humano y vida espiritual, reuniendo a personas de distintas procedencias en torno a una experiencia común donde la música se convierte en vínculo y camino de comunión.
En este recorrido ha sido especialmente valiosa la acogida de la parroquia San Miguel de los Santos, que ha puesto generosamente sus instalaciones al servicio de los ensayos. Allí, además, varios de los integrantes participan habitualmente en la animación litúrgica de la Eucaristía dominical, prolongando así esta experiencia en la vida de la comunidad cristiana.
La celebración del 67.º aniversario incluyó también la Santa Misa, un almuerzo fraterno y un ateneo artístico en el que participaron el grupo de teatro AContraluz y diversos intérpretes musicales. Asimismo, el encuentro permitió presentar algunas de las iniciativas apostólicas que impulsa la Institución, entre ellas los campamentos de verano.
Con el nacimiento de la Coral Fernando Rielo se abre un nuevo camino en el que la belleza de la música y la poesía se pone al servicio del encuentro, la amistad y la evangelización; porque cuando el arte, brota de una experiencia espiritual auténtica, puede convertirse en un lugar privilegiado de comunión y en un lenguaje capaz de acercar a las personas a Dios y entre sí.

















