Labor de las misioneras y LOS misioneros identeS
Las prioridades que marcan la labor de las misioneras y misioneros identes, fundados por Fernando Rielo, es proseguir en la tarea de la Nueva Evangelización, para la recuperación, fundamentación y proyección de los valores genuinamente cristianos en la sociedad actual, además del anuncio del Evangelio a cuantos aún no han recibido el don de la fe.Se trata –dice Fernando Rielo– de mostrar a nuestros hermanos la plenitud del amor divino amándoles a ellos. Este amor divino es símbolo del amor que, como regla, tiene que haber entre todos. Este factor de comunidad debe promover una verdadera cultura y un verdadero humanismo en el que se alcance una alta categoría humana. Todo esto es posible en la medida del estado de oración, como expresa S.S. Juan Pablo II: Sí, queridos hermanos y hermanas, nuestras comunidades cristianas tienen que llegar a ser auténticas ‘escuelas de oración’, donde el encuentro con Cristo no se exprese solamente en petición de ayuda, sino también en acción de gracias, alabanza, adoración, contemplación, escucha e intensidad de afecto hasta el ‘arrebato del corazón’. Una oración intensa, pues, que sin embargo no aparta del compromiso en la historia: abriendo el corazón al amor de Dios, lo abre también al amor de los hermanos, y nos hace capaces de construir la historia según el designio de Dios (Novo millennio ineunte, 33).

El Fundador con Su Santidad Juan Pablo II




