
El milagro se da en el tiempo justo
“Pensamos que tenemos poco para dar, pero siempre hay algo que el Señor puede multiplicar”. Así lo expresó un joven de la Juventud Idente de Bogotá al compartir su testimonio durante la eucaristía en honor a la Virgen del Pilar. Sus palabras recogían una experiencia común: acercarse con lo que se es y se tiene, y descubrir que Dios actúa en esa disponibilidad concreta.

Esta vivencia estuvo presente en la fiesta patronal celebrada por la comunidad parroquial en Bogotá. A lo largo de la novena, los fieles fueron participando con interés en momentos de oración y reflexión, profundizando en el sentido de esta advocación mariana. La celebración culminó con la eucaristía solemne y un espacio de encuentro comunitario, sencillo y cercano, que permitió compartir la fe desde la vida cotidiana.
Durante estos días, los testimonios de misioneros y jóvenes de la Juventud Idente se integraron de manera natural en los encuentros, favoreciendo un clima de escucha y diálogo. Estas instancias ayudaron a despertar preguntas y a abrir caminos para quienes buscaban dar un paso más en su vida de fe y compromiso apostólico.
También se llevó a cabo un Motus Christi con jóvenes y adultos. La participación, en varios casos, surgió de manera espontánea, pero con el deseo de aprovechar el tiempo ofrecido. “Vengo con el deseo de renovar mi fe”, comentó uno de los asistentes. Al finalizar, muchos valoraron la experiencia como un momento de recogimiento y claridad interior, que los animó a retomar con mayor coherencia su vida cristiana.
Al comenzar este nuevo año, agradecemos lo vivido y el trabajo compartido por quienes hicieron posibles estos espacios. Confiamos en que este camino apostólico continúe dando fruto en gestos concretos y sencillos, recordándonos que la acción de Dios suele manifestarse de forma discreta y en el momento oportuno.




