Nacen los campamentos de Juventud Idente en Tailandia

By 16 mayo, 2017mayo 29th, 2017Tailandia

Por P. Francisco Sánchez, misionero idente, Superior Provincial de Tailandia

A propuesta de nuestros hermanos Thinnakorn Latoo y Tanongsak Bikho, recién ordenados sacerdotes, ha tenido lugar del 8 al 12 de mayo el primer campamento de la Juventud Idente en Tailandia, en Chiang Mai, al norte del país.
En el 2007, cuando nuestro hermano (+) Komkrit, nombrado por el Obispo Mons. Joseph, estuvo trabajando en Wiang Pa Pao como director espiritual e inspector de educación, nuestro hermano (+) Eduardo Domínguez organizó un Motus Christi con actividades campamentales recreativas y en tiendas de campaña para los jóvenes de Wiang Pa Pao en Sarapi, con la ayuda de nuestros hermanos Teerawit, Thinnakorn y Tanongsak. Este fue un pre- campamento Juventud Idente, aunque sin los símbolos ni todas las actividades de la Juventud Idente. En ese mismo año nuestros hermanos Komkrit y Teerawit tuvieron un accidente y pasaron a los brazos del Padre. Esta dolorosa circunstancia supuso también que ya no se hicieran más campamentos en Wiang Pa Pao.
Transcurridos diez años, han tenido lugar hechos extraordinarios como la ordenación de Thinnakorn y Tanongsak, y la audiencia de nuestro Presidente, P. Jesús Fernández con el obispo de Chiang Mai, Mons. Francis Xavier, el cual nos ha ofrecido de nuevo ayudar en Wiang Pa Pao los fines de semana.
Ha sido el momento propicio, aprovechando también la experiencia de nuestros hermanos en Italia, para hacer el primer campamento de la juventud idente en Tailandia.
Para estos dos hermanos pakaños, la vida campamental les es muy familiar. Ellos han nacido en las montañas donde la vida es como un campamento continuo, sin comodidades e incluso con más necesidades. Por ejemplo, normalmente las familias viven en casas hechas con troncos de árboles y no tienen muebles, pues comen en el suelo; no tienen gas para cocinar, ya que cocinan con ramas de los árboles; a veces tienen la cocina dentro de la habitación, en un lugar hecho adecuadamente, con cemento y arena…; por la noche, cuando hace frío, se reúnen alrededor del fuego para calentarse y cuentan sus aventuras y desventuras, con el compartir de la música que espontáneamente surge entre algunos de los presentes… Normalmente las personas de las montañas son muy generosas y hospitalarias por lo que cocinan con abundancia e invitan a todo el que los visita. No tienen nevera por lo que deben consumirlo todo o al día siguiente lo usan para el desayuno… Es un continuo convivir en plena naturaleza y aprendiendo de la tradición oral lo que le comunican los mayores con gran esfuerzo y solucionando los problemas con las capacidades naturales y la ayuda de todos. Aguantan el frío y el calor con estoicismo y buen humor… por lo que el preparar y hacer un campamento es algo muy motivante para estos hermanos.
En este primer campamento han participado 19 jóvenes varones. Esperamos que el próximo vengan también chicas de la iglesia de la Natividad de María, de donde nuestro hermano Komkrit fue el primer párroco. Allí pusieron un busto en memoria de él. Ahora alguno de nuestros hermanos va todos los fines de semana a esa zona para celebrar misa con ellos.
El jefe de campamento de este año ha sido Thinnakorn, que desde el principio organizó las cuatro áreas, repartió responsabilidades en equipos y elaboró un presupuesto para ayudar a los gastos. Por su parte, Tanongsak se encargó de la cocina y del abastecimiento. Hubo necesidad de construir dos baños , de lo que se encargó Thinnakorn con la ayuda de todos, pues supuso gran esfuerzo y dedicación.


Durante el campamento se cantó el himno a la bandera por la mañana y por la noche, himno que previamente había traducido Thinnakorn del italiano al tailandés. Se hicieron camisas con el escudo y lema de Juventud Idente. Se organizaron juegos y competiciones animadas, dibujos, etc. Se hicieron los seminarios sobre derecho, la economía autosuficiente difundida por el rey Rama IX y la salud integral. Casi todos los días hubo el fuego de campamento con una participación muy entusiasta.
Se celebró misa todos los días, incluso con asistencia de personas de fuera, y una animada preparación de canciones por los jóvenes.
Hubo una jornada de excursión a un parque nacional y también se hizo una olimpiada deportiva, con su entrega de premios y diplomas.
Este campamento ha sido una gran experiencia de generosidad. Se ha realizado con tiendas de campaña que nos han prestado en Wiang Pa Pao y utensilios de cocina que nos han prestado en un monasterio budista cercano. Además, varias familias se han prestado voluntarias para ayudarnos en la preparación de las comidas e incluso han traído cena para todos frecuentemente.También contamos con la ayuda de algunas misioneras, tanto en la cocina, como en el resto de actividades, y especialmente Yotsaya, que como enfermera dio una charla a los jóvenes sobre la salud integral del cuerpo y del espíritu.
Ha sido una experiencia muy positiva para todos, especialmente para los jóvenes residentes, también pakaños, que se han convertido en profesores de la Juventud Idente rápidamente.
En una de las misas, recordamos que nuestro Fundador tuvo la gran experiencia campamental en Valsaín de la llamada a la santidad, por lo que nuestros campamentos no son solo de entretenimiento, sino que ponemos nuestras vidas y talentos al servicio de todos y en presencia de nuestro Padre Celestial.
Este campamento no hubiera sido posible sin la participación y unidad de todos y sin la intercesión de nuestros queridos hermanos Eduardo, Komkrit y Teerawit, así como de nuestro padre Fundador que con su ejemplo nos ha servido de inspiración y estímulo.
La impresión general de todos es que ya no éramos los mismos de antes, sino que este espíritu de la Juventud Idente había sellado nuestras vida. El campamento no termina, como se canta en la izada y la arriada de las banderas, sino que nos impulsa más al ideal de la santidad y espíritu de fraternidad, hasta el encuentro con el Padre Celestial, como símbolo en la bandera celeste que ha quedado y permanece izada desde la despedida del campamento, en espera del próximo…. Ahí han quedado también las piedras blancas alrededor del mástil, expresando el ideal de santidad de cada uno.
Muchas gracias a nuestro Presidente, P. Jesús Fernández, y a todos los superiores y hermanos que con su oración, apoyo y ayuda económica lo han hecho posible.

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