Curso de formación de rectores espirituales en Bad Lautenberg (Alemania)

“El mejor rector de una comunidad, ¿quién es? Es el santo. ¿Desde donde vemos a Cristo? Desde donde escucharemos lo que nos dirán. ¿Desde donde vamos a orar? Dispongámonos a recibir más gracia… gracia tras gracia… no nos conformemos. Seamos, en este sentido, inconformistas”.

Estas son algunas de las palabras y preguntas con las que se ha abierto el Curso de formación de rectores esprituales, el martes 7 de agosto 2018, en Bad Lauterberg, residencia San Benno, Alemania.

En su homilía de la Misa de inauguración, sobre el pasaje del capítulo 14 del Evangelio según San Mateo, donde Cristo se presenta a los suyos caminando sobre las aguas, el p. José María Lopez Sevillano ha recordado a los 45 misioneros identes que participan en el curso, que muchas veces nuestros miedos o nuestras pasiones pueden deformar nuestra visión de las cosas y del Evangelio, llevándonos a interpretar la voluntad divina desde nuestras comodidades y orgullos: “¿desde dónde estamos hablando de Cristo y del Evangelio? Cristo nos dice: ¡no tengáis miedo! Y sus palabras producen lo que significan. Así que, como Pedro, nos lanzamos. Y aunque nos sorprendan nuestros miedos y dudas, Cristo nos tiende la mano para que salgamos de nosotros mismos. Nuestra limitaciones no nos definen. Nos define la gracia que incrementa la caridad en nosotros. Lo que nuestro padre fundador nos ha transmitido es esto: una mística que se encarna en la caridad concreta, en una buena educación, en el buen gusto, en el interés por cada hermano”.

Momento central de la primera jornada ha sido el mensaje que nuestro Presidente, el p. Jesús Fernández Hernández, ha dirigido a todos, donde nos ha recordado que la raíz de la vida apostólica es velar por aquel al que se ama. Aspirar y caminar hacia la santidad junto a las almas que la Providencia nos confía, objeto central de este curso de formación, es una obra para nada fácil y solo es posible  – nos decía nuestro Presidente – desde un estado de amor, es decir, de generosidad. “Un amor que espera contra toda esperanza, que lucha, que grita, que sufre”. Miles son los defectos que tenemos. No podemos ni siquiera saber si nuestro amor al Padre es de verdad gratuito o no. Solo sabemos que nos tenemos que ofrecer. Así su amor nos llevará a caminos de fe y de purificación.

El curso toca los siguientes aspectos de la dirección espiritual en nuestra Institución: el seguimiento, la vocación a la santidad, la formación de la conciencia, la dimensión psicológica, la formación de los rectores y su relación con el gobierno.

Cada día se abre con dos charlas y por la tarde, después de un tiempo de meditación personal, hay seminarios por grupos sobre los temas tratados, donde se comparten reflexiones, observaciones, dudas, etc. y luego, la conclusión de las sesiones de reflexión, un momento en común dedicado a las respuestas de las preguntas. Diez jornadas, en total, donde a través de la oración, la Eucaristía, la escucha, la reflexión, la meditación personal y la convivencia entre todos, los misioneros vuelven a la fuente de su misión, el Evangelio; a profundizar la enseñanzas de su padre fundador, Fernando Rielo, y a renovar su compromiso y su aspiración, para que de verdad sea posible saber estar con Cristo y con los demás, infundir el anhelo y la pasión por Cristo, vivir una entrega apasionada para Cristo y su Iglesia.

 

 

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