Evangelio del 24 de Febrero

 

y no le será dado otro que el de Jonás.

 

Evangelio según San Lucas 11,29-32.

 

Al ver Jesús que la multitud se apretujaba, comenzó a decir: “Esta es una generación malvada. Pide un signo y no le será dado otro que el de Jonás. Así como Jonás fue un signo para los ninivitas, también el Hijo del hombre lo será para esta generación. El día del Juicio, la Reina del Sur se levantará contra los hombres de esta generación y los condenará, porque ella vino de los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón y aquí hay alguien que es más que Salomón. El día del Juicio, los hombres de Nínive se levantarán contra esta generación y la condenarán, porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás y aquí hay alguien que es más que Jonás.


SOS Evangelio: claves de lectura

Si uno entra en esta lógica, en esta espiral, no saldrá nunca más de allí; si no me fío de una señal, no me fiaré de ninguna otra, siempre iré pidiendo algo más, porque estoy tan cerrado que no podré abrirme al otro, y aunque acepte una señal no me fiaré, me preguntaré qué hay detrás. Trata de reconocer, trata de ir más allá de lo que llevas dentro para tratar de ver lo que viene para ti, porque de lo contrario, si sigo con mis esquemas, todas las cosas que sucederán confirmarán mis esquemas. Por ejemplo, en el Evangelio de Juan, incluso cuando Jesús resucita a Lázaro, eso tampoco es suficiente: tienen que morir los dos, Jesús y Lázaro. Ya ves que no depende de los signos, que además son muy frágiles. El signo tiene un estatuto particular, que desaparece frente a la realidad, como el humo que desaparece donde hay una llama, así muchas cosas son el signo del amor, pero en el amor no hay ninguna cosa dentro de lo que se te da, es otra cosa, es Él. Cuando estás dentro la señal cesa, es para los que están fuera. Y el que busca señales está siempre fuera, incluso fuera de sí mismo.
… ya no buscas señales si estás en la realidad. Pero nunca vemos la realidad sino que siempre vemos nuestros deseos y nuestros miedos… La realidad es buena si la vives como realidad, si la vives con tus proyecciones es un desastre, es una violencia sobre ti y sobre los demás. ¡Abramos los ojos! Abrir los ojos significa nacer, significa ver la realidad, ver a tu madre y no quedarse en tu vientre: significa existir, significa tener relaciones, de lo contrario tus ojos, en lugar de ser ventanas, son espejos, que reflejan a ti mismo.
p. SILVANO FAUSTI SJ
Para leer más:: p. SILVANO FAUSTI SJ, “Ricorda e racconta il Vangelo. La catechesi narrativa di Marco”, Ancora, 1989 [Traducción nuestra]
[Acerca del texto publicado en este espacio, quedamos a disposición para su eliminación inmediata, si su presencia no fuese apreciada por quien tiene los derechos].

 

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